jueves, 3 de mayo de 2007


Su corcho grisáceo se impone en la noche. Grueso tronco anudado por los años, seco de caricias.

He llegado tarde, pero aquí me tienes haciéndote compañía cuando declinas. Hoy te puedo abrazar, darte todo el cariño que dejé perdido en la multitud. Aún se aferran a ti las hojas amarillas, inseparable amor del ser que no he sabido yo sentir. Y te envidio...

He descubierto la calma de tu silencio, en él la caricia perdida de mi alma, la que hoy curará heridas. En tu sabia raíz descubierta por el tiempo, me siento a escucharte. Tú sólo haces el eco de mi corazón.

El cielo nos abraza sereno, las estrellas nos lanzan su tímida luz de la espera. En nuestro abrazo, quizá una fugaz nos anuncie la sorpresa de estar vivos.

lunes, 30 de abril de 2007

martes, 17 de abril de 2007

La Vida

Tus labios de mariposa
tus deseos con candor
el alma muere de amor
y el perfume de la rosa

Es la vida en plenitud
cuando no existen los grises
es festival de matices
es tiempo de juventud

Y ese de gusto vivir
travesura cada día
el alma toda alegría
es tan intenso el sentir

Las noches son siempre bellas
terciopelo esperanzado
ese cielo enamorado
brillante techo de estrellas

martes, 10 de abril de 2007

martes, 3 de abril de 2007

20 POEMAS Pablo Neruda


POEMA 5 (secuencias)

Suplica y angustia de un amor que contempla este dolor unas blancas manos,
suaves como las uvas Disforia – Mejora -- Euforia eres tu la culpable
de este juego sangriento, llanto de viejas vocas, sangre de viejas suplicas.
Ámame, compañera, mas que mías son tuyas van trepando en mi viejo dolor
Como las yedras, todo lo ocupas tu, para tus blancas manos, suaves como las uvas.


POEMA 10 (tiempos y espacios)

En el atardecer cuando el sol se oculta dando las 5:00 de la tarde

Entre aquellas montañas en un pueblo rural, casa de adobe


POEMA 15 (conflicto)

Amor en silencio que Pablo Neruda expresa

POEMA 20 (denotado y connotado)

Suplica y angustia de un amor que contempla este dolor, unas blancas manos,
suaves como las uvas.

Mujer culpable este juego sangriento, van trepando mi viejo dolor
como las yedras, ellas están huyendo de mi guarida oscura, acariciando esta
tristeza con tus manos blancas suaves como las uvas, Ámame. Compañera.

domingo, 18 de marzo de 2007